En el período precolombino en la geocultura pampeana, que se extiende por las extensas llanuras del centro de Argentina, el aspecto cultural religioso estaba influenciado por una serie de factores geográficos y ecológicos. A diferencia de las áreas montañosas de los Andes, la geocultura pampeana se caracterizaba por su topografía plana y su vasto horizonte, lo que influenciaba las creencias y prácticas religiosas de las poblaciones indígenas que habitaban la región. 





La cosmovisión de estas culturas estaba estrechamente ligada a la naturaleza ya la observación del cielo, dado que la llanura pampeana ofrecía una visión despejada del mismo. Las deidades en esta cultura a menudo estaban relacionadas con el sol, la luna y los astros, y se creía que tenían influencia directa en los ciclos agrícolas y la vida cotidiana


En términos arquitectónicos, la falta de montañas o construcciones elevadas llevó a la construcción de estructuras más simples, como chozas y toldos de cuero, en lugar de monumentos religiosos a gran escala. Sin embargo, las creencias religiosas seguían siendo fundamentales para la vida cotidiana y se manifestaban en la disposición de las viviendas y en la orientación de las estructuras hacia puntos cardinales importantes, como el este (el lugar donde nace el sol) o el oeste (donde se pone el sol), reflejando la conexión profunda entre la geografía y la religión en la geocultura pampeana.



La relación con el entorno natural y la dependencia de la observación celestial influyeron significativamente en la arquitectura y el urbanismo de estas culturas. Aunque no erigían monumentos arquitectónicos monumentales como en otras regiones, las viviendas y estructuras se diseñaban de manera que reflejaban la importancia de la cosmología en la vida cotidiana. 

En resumen, la geocultura pampeana, aunque carecía de las estructuras monumentales de las culturas andinas, tenía una profunda conexión con la naturaleza y el cielo, que se reflejaba en su arquitectura y en su forma de vida. Las creencias religiosas influyeron en la organización del espacio y en la orientación de las construcciones, lo que subraya la relación íntima entre la cultura, la religión y la geografía en esta región.

Rehue


    Un rewe o kemukemu o rehue es un tótem o tronco escalonado clavado en la tierra, que puede estar rodeado por ramas de canelo -árbol sagrado mapuche- ubicadas en fila y adornadas con banderas blancas, celestes, amarillas, negras. 




    Se trata de un altar religioso de gran importancia en la cultura Mapuche, un pueblo indígena que habita principalmente en las regiones de Chile y Argentina. Aunque no se trata de una estructura arquitectónica en el sentido tradicional, el "Rehue" es un objeto ceremonial que desempeña un papel fundamental en las prácticas religiosas y espirituales de los Mapuche.





El "Rehue" consiste en una escultura de madera sobre la cual se coloca una serie de elementos simbólicos, como plumas de aves, caracoles, piedras y tejidos. Esta obra levemente inclinada hacia el este se utiliza en ceremonias religiosas y rituales mapuches, como la rogativa de lluvia o el agradecimiento por la cosecha, que están profundamente relacionados con la agricultura y la naturaleza . Desde una perspectiva arquitectónica, el "Rehue" puede considerarse una "estructura ceremonial" que, a pesar de su simplicidad, refleja la cosmovisión mapuche y su relación con el entorno natural.




En muchas ocasiones la cima de la obra tiene un rostro humano, simboliza la conexión con los cosmos. Esta escultura es de gran importancia para la comunidad mapuche ya que se utiliza en celebraciones importantes como en el machitun, guillatun y el We Tripantu (año nuevo).



 Desde un punto de vista arquitectónico, el "Rehue" es un espacio ceremonial que se adapta al contexto cultural y religioso de los Mapuche, y su construcción y disposición son una manifestación de su profunda conexión con la tierra y la espiritualidad.


Todas las grandes ceremonias religiosas mapuches, junto con la consagración de la MACHI se realizan siempre al pié del REHUE, ya que este simboliza su poder y desde él la Machi toma contacto con los espíritus que inspiran sus actos.

En resumen, el "Rehue" de la cultura mapuche es un ejemplo interesante de cómo los objetos ceremoniales pueden analizarse desde una perspectiva arquitectónica para revelar la relación entre la religión, la cultura y la naturaleza. Aunque no es una estructura arquitectónica en el sentido tradicional, es un componente vital de las prácticas religiosas mapuches y refleja la cosmovisión de este pueblo indígena en Argentina y Chile.






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